Los “calibradores” han matados varias personas en Tamboril.

 

Tamboril.-De manera irresponsable, muchos jóvenes hacen malabarismos con sus motocicletas, sin importar los daños que puedan ocasionar con su aventura a los peatones y a ellos mismos.

No miden consecuencias y con acción de “calibrar” sus motores, no solo han perdido la vida en una competencia con la que tratan de romper sus marcas de durar el mayor tiempo posible conduciendo en una sola goma, sino que también se la arrebatado a otras personas o las han dejado con lesiones permanentes.

Entre los ejemplos recientes de esta aventura está la señora Marcia Polanco,  residente en la calle Juan José Domínguez del municipio de Tamboril, la que fue arrollada por un motorista mientras “calibraba”. Luego de permanecer por varios días hospitalizada, los  médicos no pudieron salvarle la vida debido a lo severa de sus lesiones.

Doña Marcia era una persona apreciadas en lugar, por su entrega a las actividades religiosas y de la comunidad, por lo que su partida fue muy lamentada.

“Cada fin de semana tenemos la desgracia de anunciar alguna muerte por causa de los motoristas y las autoridades siguen cruzadas de manos”, comentaban sus allegados.

Sin embargo, la semana siguiente, otra persona, también del municipio de Tamboril, conocido como  Héctor el Carnicero, también fue alcanzado por uno de estos calibradores. Actualmente se recupera de las fractura. También su vida productiva está en receso.

Pero estos calibradores, también rayan vehículos y tienen a la población en zozobra, con miedo a que los alcance en su afán por cumplir metas de equilibrio y fortaleza, ya que en ocasiones hasta se suben por la aceras y van en vía contraria sin que se haga nada para detenerlos.

Aunque no es una acción exclusiva, del municipio ya que “calibrar motores, como le llaman a correr en una sola rueda, se puede ver en  cualquier barrio de Santiago, muchos de ellos son deliveris de colmados o mini market.

Pero también están las carreras clandestinas de motocicletas que se dan en el trayecto de prolongación 27 de Febrero, en la vía que une a Santiago con el municipio de Tamboril.

En el caso de Tamboril, no solo se le teme a los que levantan sus motores en una acción de equilibrio, sino también a los ruidos excesivos que estos hacen y a las competencias que con frecuencia protagonizan en vías transitadas sin que esto llame a las autoridades a tomar acciones para proteger a la ciudadanía.

 

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