Las Mañas de Micaela (parte 2)

Por: Francisco Matos Mancebo

“Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino”. Mahatma Gandhy
“Cuando los males en un país llegan a formar parte de la cultura del mismo, solo podrán curarse de dos maneras: imponiendo institucionalmente el imperio de la Ley, o con pura violencia”. Con esta lapidaria frase terminamos la primera entrega de la presente temática “Las Mañas de Micaela”; sin embargo, tan pertinente es, que indefectiblemente utilizo la misma sentencia para iniciar esta segunda parte.
Es evidente, que el conjunto de costumbres de una nación conforma su cultura. Hemos sostenido, que en nuestro país las malas costumbres se han convertido en mañas y que esas mañas ya forman parte de nuestra cultura, se han hecho endémicas.
Otras versiones dominicanas de “Las Mañas de Micaela” son las siguientes:
-Las constantes invasiones y asentamientos en propiedades privadas y los asentamientos en las franjas verdes de las ciudades, creando con el tiempo verdaderas favelas, que no son otra cosa que desagradables ofensas al urbanismo; madrigueras de promiscuidades e inmoralidades espantosas; además, antros cavernarios de las formas de violencia más inenarrables.
De estos inmundos y caóticos asentamientos emanan las violaciones de los más mínimos estándares de convivencia humana, contraviniendo de tan brutal e inaceptable manera el tan cacareado avance logrado en estos tiempos de postmodernismo.
El inmediatismo, la chabacanería y la improvisación permean el diario vivir de un significativo porcentaje de la población en todos los estratos sociales, étnicos y cronológicos y; lamentablemente, acciones que adredemente contravienen la normativa ética en armonía con el orden natural, y desprecian los correctos usos y costumbres; repetidas y admitidas como válidas por una o más generaciones, harán colapsar cientos de años de éxitos acumulados por la reciedumbre de un acervo cultural cuyas luces son infinitamente superiores a sus sombras.
Las mañas cuando se vuelven endémicas son las peores pandemias que pueden azotar al ser humano; puesto que este, paradójicamente no ha sabido usar el libre albedrío y la capacidad de raciocinio y análisis con los que fue privilegiado por el Dios creador y sustentador.
La impunidad, por ejemplo, es una hija legítima de esas susodichas mañas; porque ella hace presencia allí, cuando no se aplica la justicia correctamente como elemento disuasivo en cualquier estamento social o actos que riñan con las normas y leyes establecidas.
Si pasamos una raya horizontal paralela al lado apoyado sobre la superficie de un triángulo equilátero, quedará una base con dos ángulos. Uno de estos representa la violencia estructural, cuando se generan deudas de infraestructuras, falta de acciones en sectores vitales como educación, salud y otros. El otro ángulo es la violencia social-formativa, que es la carencia de moldear la sociedad sobre modelos sustentables como el respeto, el orden, uso adecuado de la libertad, la protección ambiental, etc.
Arriba, en el ángulo superior, cuando esas dos violencias se juntan se produce la violencia que se ve: el asalto, el robo, el asesinato, la pillería y la frustración con pérdida de salud mental.
Sólo a monstruos, individuos de mentes retorcidas y cavernarias se les puede ocurrir ir de cacería adonde ocurren accidentes de automóviles y/o provocarlos ellos mismos, lanzando objetos encima de vehículos en marcha a alta velocidad, para luego despojar salvajemente a sus víctimas de todas sus pertenencias, en lugar de socorrerlos. Esta criminal versión de “Las Mañas de Micaela” es totalmente inaceptable y prácticamente no es otra cosa, que la espantosa muestra de una sociedad que renunció a la decencia o no ha advertido que tiene que confrontarla al precio que fuere necesario.
Muchas mañas juntas producen a una mujer mañosa llamada Dominicana, “situada en el mismo trayecto del sol”, con mucho romo de caña y mañosas mulatas.
-Hasta nuestros días he visto la imposibilidad de dar solución a riñas por tierra, causadas estas por invasión o por sucesión hereditaria; como si los tribunales estuvieran imposibilitados de dar soluciones satisfactorias a tal problemática. En orden anterior, hay terrenos con cinco títulos de propiedad distintos.
¿Qué significa esto?
Que la sumatoria de la superficie de terrenos registrada en los títulos de propiedad, excede por mucho la superficie territorial de la República; inclusive, tan astronómica pudiera resultar esta sumatoria, que aun superaría la extensión territorial de toda la isla de Santo Domingo; por consiguiente, en este aspecto, dolorosamente arribamos a la conclusión, que en materia propiedades, “Las Mañas de Micaela” han servido de laboratorios para producir mutaciones de El Monstruo de Frankenstein y; porque no puede ser de otra manera, estas mutaciones tienen la irresoluta determinación de aniquilar y devorar todo a su alrededor.
-Otra manifestación de la terrible epidemia fruto de la pestilencia “Las Mañas de Micaela”, es construir casuchas en los alrededores de las nuevas infraestructuras viales, invadiendo terrenos de propiedad privada por poseer la profesión de “Padre de Familia”. Levantan tarantines violando las leyes medioambientales y sumergen a pueblos enteros en un desorden total, que transforman el paisaje natural por caóticos cordones de miseria a la vista de todos y parece haberse perdido la capacidad de asombro.
-Otras sentidas mañas son las siguientes: Las invasiones a espacios públicos, invasiones a áreas verdes urbanas y rurales, invasiones a parques nacionales e invasiones a áreas protegidas por Ley. Dignos de mención son el vendutero de la calle, el limpiabotas y el graduado de “hago cualquier cosa”. Estos te venden el producto o el servicio, pero se consideran merecedores de cualquier devuelta. En este renglón no podemos ser “injusto” obviando al colmadero, porque este milloanario frustrado siempre tiene el fiel de su balanza orientado en su beneficio; y esta acción la comete un día y el otro también.
Esta segunda entrega quedaría muy atrofiada si no hacemos referencia a los beneméritos propietarios de bienes y servicios masificados. Citamos: los banqueros y las tarjetas de crédito y débito con sus hiperbólicos intereses mensuales, el famoso pago mínimo, los cargos y recargos por mora y pago tardío, “servicios” incluidos sin consentimiento del cliente; pero exquisitas, ventajosas y cortesanas mañas de Micaela no son exclusivas de los señores banqueros-feudales; ¡No! les son fieramente disputadas por las telefónicas, gasolineras y servidoras de gas propano, quienes también se consideran herederas legítimas de “Las Mañas de Micaela” para los fines de estafas colectivas. Las servidoras de gas propano, de manera muy singular, no sólo se consideran herederas legítimas; sino también, las primogénitas; puesto que, fácilmente, se extingue la existencia del contenido de un tanque de gas recién instalado antes de la greca culminar el proceso de colado. Definitivamente, para esta primogénita el consumidor es una oveja que no se trasquila …SE DESPELLEJA.
Cabe destacar algunas credenciales mediante las cuales el presente liberalismo exhibe su más auténtica identidad:
– Todos hablan de derechos y más derechos humanos, pero nadie habla de deberes.
– El presente mundo está repleto de juegos electrónicos individuales, parece que es preferible deshumanizar al humano.
– Hay abundancia de bancas de apuestas y centros de diversión nocturna, pues abundan en mayor número que las escuelas, universidades, iglesias, clubes culturales centros de madres, asociaciones de mujeres y todos los campus deportivos juntos.
– Todo apunta a una total involución cultural, ética y moral. Agenda mundial de la equidad de géneros, agenda mundial de los LGBTIIQ y la de los otros grupos minoritarios. Grupos de pervertidos y depravados que en todos los países persiguen que las legislaturas les aprueben por ley derechos que la naturaleza no les otorgó.
República Dominicana no está exenta de la fatídica incidencia de la AGENDA CONTRA NATURA sobre las generalidades de la cotidianidad; por consiguiente, si a las manifestaciones de “Las Mañas de Micaela” se les suman las maldiciones de esa AGENDA CONTRA NATURA, se hace impostergable trazar la Raya de Pizarro …hay que tomar una decisión heroica …Y TOMARLA YA, porque sólo hay dos opciones: SUCUMBIR ANTE EL MAL O RETOMAR LOS VALORES SOBRE LOS CUALES FUE FUNDADA LA REPUBLICA DOMINICANA.
Para finalizar esta entrega les dejo esta reflexión: decía el filósofo y paleontólogo francés Pierre Teilhard de Chardin: “El futuro está en las manos de aquellos que le puedan proveer a la generación del mañana, razones válidas para vivir y tener esperanzas”.

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